sábado, septiembre 29, 2007

Falta de Conducción


Enrique Goldfarb


El alto empresariado se reunió en sesión secreta para criticar la “falta de conducción” del gobierno ante la marcha del proceso laboral, el que se está extremando cada vez más. La idea es poner de rodillas a las empresas frente a las peticiones de los trabajadores de modo que no les quede más remedio que ceder o cerrar.
Este “pelambre” se filtró causando indignación en el gobierno, el que por otra parte ha hecho suyo las directrices económicas de este sector de los empresarios al dar chipe libre a que el mercado opere como le plazca, lo que como se sabe ha causado y sigue causando la sistemática destrucción de las pequeñas y medianas empresas y de la clase media.
La única defensa admisible era que las víctimas del proceso económico-las pymes- se pusieran en su misma línea y para tal efecto se consiguieron al servicial dirigente de turno de la Conapyme para que se incorpore al coro de críticas.
Evidentemente que la realidad de las pymes no admite las mismas reglas laborales que la gran empresa y ésta debiera quedar excluida de las disposiciones generales, incorporándose a un estatuto especial, como se ha prometido tantas veces.
Lo que ni el gobierno ni nadie puede hacer es frenar el descontento social generalizado y menos con represión. Si un proceso económico se sale de madre como pasa en Chile, saldrán los Osvaldo Andrade para que la otra parte, los trabajadores, tengan su parte en la tajada. Debe recordarse que ni siquiera Pinochet pudo enfrentar el descontento social en los años 83 y debió introducir cambios en la política económica y finteos enormes en política para poder sortearlos, haciendo tiempo mientras que la situación se arreglaba sola. Claro que entremedio rescató a la banca y las empresas del problema de la deuda.
Entonces la forma más eficiente para que se pueda moderar el ímpetu social y sindical es devolver la economía a un crecimiento más equilibrado de sus actores. En tanto los empresarios estén aplaudiendo el laissez faire económico, que como se ve intensifica la concentración económica en el mercado interno a niveles inconcebibles, la reacción social y el avance del neocomunismo será imparable.
Es el momento para implementar la reprogramación masiva de la deuda pequeña y mediana y darle espacios a los sectores medios para liberar tensiones. Les interesará saber que el jueguito de los créditos está llegando a su etapa final al agotarse los espacios de la gente para seguirse endeudando.
Entonces la pregunta que cabe es : Si ya no se le puede dar créditos a la gente y tampoco a la pyme ¿ cómo se seguirá inyectando crédito en la economía?. En el momento que el crédito se pare, la economía hará lo mismo.

sábado, septiembre 22, 2007

El freno de los créditos de consumo

Enrique Goldfarb

El 8 de julio publiqué en este blog mis opiniones sobre la economía del país, las que titulé “La crisis que se viene”, y en el tiempo han surgido evidencias que me dan la razón.
La más reciente de estas pruebas, que hoy sábado salen comentadas en la prensa, es que el crecimiento en 12 meses de los créditos de consumo de la banca han caído sistemáticamente desde el 23 % en enero hasta el 14 % en agosto, y por primera vez hay personeros que dicen lo que nosotros clamábamos hace tiempo, y es que esto se debe al sobreendeudamiento. Recomiendo releer el artículo que cito más arriba, para entender que este es un problema serio para el crecimiento de la economía, ya que las cifras del IMACEC y del PIB se han visto levantadas en parte importante por la actividad financiera y comercial resultante de los créditos de consumo. Y que su detenimiento afectará a toda la economía en su conjunto, produciendo una recesión que hasta hace poco muchos creían que solo podía venir de afuera, como se ha estado temiendo, y de hecho todavía se teme.
Antes que la gente pague sus obligaciones financieras, estos créditos de consumo producen un efecto similar a un aumento del ingreso, como si, por ejemplo, aumentaran las remuneraciones. Esto mueve a todas las otras actividades, como es el mismo sector financiero que contrata más personas, el comercio de las grandes tiendas y supermercados y cuanta cosa sea que la gente decida comprar. Los sectores que repuntan gracias a esto tienen trabajadores que a su vez compran casas, lo que viene a tocar el otro sector altamente relevante para el crecimiento y el empleo.
En esta etapa, el crucial y beneficioso efecto del crédito se ha saltado el ciclo natural, dar créditos a las empresas para que éstas crezcan y con las remuneraciones que sus trabajadores ganan estimulen la economía. Se lo han dado directamente a las personas, y son éstas las que han tirado del carro, lo que dura naturalmente hasta el punto en que los créditos que la gente recibe ya no son posibles de pagar. Sus deudas han sobrepasado su capacidad de generar ingresos para pagarla, y así uno crea su propia recesión.
Tomando en cuenta que el crédito de los bancos es fundamental, es que he insistido en que el crédito debe orientarse más a las empresas y no tanto a las personas. Ahora las empresas que hablo no son las grandes, las que ya funcionan bien excepto aquellas que se verán afectadas por el frenazo que sobrevendrá cuando se pare el crédito a las personas, sino las pequeñas y medianas empresas, actuales o las que se creen en el futuro, donde ellas o sus dueños están endeudadas en forma imposible o pueblan el DICOM, lo que les prohíbe el acceso a nuevos emprendimientos. En forma previa y ahora más urgentemente que nunca debe procederse al rescate de la deuda pequeña y mediana de todos aquellas empresas o sus dueños que no han sobrevivido al azote de cinco años recesivos y cinco años en que solo ha podido prosperar el retail, especializado en traer todos los productos que vende desde el extranjero, saltándose olímpicamente el comercio y la industria local.
Libres de las ataduras de las deudas, sea por renegociación de sus deudas o por condonación de las mismas, podrán entrar nuevos jugadores al pasto para que den trabajo, producción y clientes frescos a los bancos, para que estos puedan seguir cumpliendo su importante función de activar la economía.
Insisto que en el esfuerzo de normalización de la deuda, los bancos y el Estado chileno deben entrar en partes iguales, el primero porque incurrió en los riesgos y el segundo, porque fue el gran culpable que hayamos tenido que llegar a la actual situación.

sábado, septiembre 08, 2007

¿Qué pasa con la bolsa de EE.UU.?


Enrique Goldfarb

Hasta el jueves, nadie podía suponer otra cosa que los eventos en EE.UU. tendían a normalizarse. Sobresalían noticias positivas distintas del mercado hipotecario, como por ejemplo una recuperación de las acciones tecnológicas, las muy positivas ganancias de las corporaciones, que dibujaron un ciclo de alzas y bajas entre el martes después del feriado del lunes y el jueves, y el viernes donde informes muy negativos respecto del mercado laboral, tiraron a las bolsas para abajo (con la sola excepción del Bovespa brasileño que sorprendentemente aumentó en 0,3%).
El informe que se conoció el jueves, decía que agosto había perdido 4.000 puestos de trabajo cuando lo que se esperaba era un aumento de 110.000 nuevos empleos. Se calcula que EE.UU. necesita crear mensualmente 150.000 puestos de trabajo para absorber la fuerza de trabajo que se crea cada mes. En el mismo mes de los años 2006 y 2005, la economía norteamericana creó 200.000 nuevos empleos. La cifra de desempleo como porcentaje de la fuerza de trabajo se mantuvo estable en 4,6% debido a que dejaron de buscar empleo 600.000 personas durante el mes de agosto.
El sector específico donde se notó la falta de empleos fue en la construcción misma y en la manufactura, que se estima también muy ligada al sector del conflicto, la construcción, ya que en otros sectores como restaurants, retail oficinas, el empleo siguió un curso normal.
Comentarios especializados dan cuenta que otras importantes recuperaciones fueron precedidas anormalmente también por caídas en el mercado del trabajo, de manera que no se puede establecer una correlación directa entre estos hechos y necesarias recesiones.
A todo esto y por encontrarse en vísperas de elecciones, las presiones políticas sobre una demasiada enigmática y poco comunicativa FED han sido tremendas. Ya que hay consenso en definir el problema como uno que escapa al sector construcción y sus deudores sino que comprometen el flujo de recursos en la economía norteamericana en general. El proceso inversionista y de generación de liquidez en ese país no se produce por los bancos, quienes sólo toman primeras posiciones, para ser reemplazados por inversionistas que a través de hedge funds les pagan a los bancos sus préstamos iniciales.
El problema estriba en la posibilidad de que los inversionistas se retracten y pongan sus platas -como sucede- en los seguros Bonos del Tesoro, que suben de precio con cada caída de la bolsa. Y si se detiene el gasto en inversión privada, y los fondos se acumulan en el fisco, eso sí puede ser grave ya que no habría forma como revitalizar la economía rápidamente.
En resumen, estamos en presencia de una enfermedad que duele, y cada vez que vienen ataques el enfermo (la bolsa) grita fuerte. El doctor que puede curar esto está ahí y se llama FED. Pero tiene demasiado guardado el remedio para comenzar rápidamente la cura. El remedio se llama, a estas alturas del partido, el recorte de las tasas de los FED Funds en medio punto, lo que no puede ser tildado de arriesgado ya que muy posiblemente, la actual tasa de 5,25% está muy alta para los problemas productivos que se están manifestando y la inflación, como en Chile, está motivada por razones de costo donde poco o nada puede hacer la política monetaria.

sábado, septiembre 01, 2007

Convocatoria y gobernabilidad


Enrique Goldfarb

Lo que más resalta de la convocatoria de la CUT el miércoles 29 de agosto, es que la Concertación ha dejado de ser sinónimo de gobernabilidad. O sea, no se puede manejar a los trabajadores a voluntad, como si fueran monigotes, sino que éstos tienen vida y pensamientos propios. Y creo que con la CUT pasa algo similar; su poder sobre los trabajadores ha sido y es muy limitado .
Aunque parezca una perogrullada decir que la gente tiene necesidades y motivaciones humanas, pareciera ser que esto es lo que resalta detrás del movimiento. Una persona relativamente satisfecha no protesta. Entonces quienes pueden incidir en una mayor o menor paz social son los empresarios, en lo que se refiere a su actitud hacia sus trabajadores, y los gobiernos, en la medida que implementan políticas que logran efectivamente dar mayor prosperidad hacia sus mayorías.
Se ha dado mucho bombo a la Responsabilidad Social Empresarial, pero al parecer, ésta se reduce a medidas que logren darle un mayor valor a la acción de la empresa en la bolsa en el largo plazo más el respeto al medio ambiente. Ignorándose de paso el activo fundamental de toda empresa, que son los trabajadores. Si se incluye en ella una actitud proactiva hacia los trabajadores como una variable fundamental, y en la medida que todos la practican, se impide que una acción bursátil en particular tome ventaja sobre otras. En cuanto a los analistas extranjeros, éstos tomarán cada vez más en cuenta el clima social imperante.
Un manejo de la empresa más pensado y preparado en el reciente conflicto de Agrosuper lo hubiera evitado de raíz; finalmente éste se arregló de forma salomónica y sin grandes esfuerzos para la empresa, dejando de lado, claro está, las pérdidas por la huelga misma. Pero quedó claro que el gobierno no incidió mayormente ni en evitarlo ni en arreglarlo.
Y en lo que respecta a las políticas gubernamentales, en la medida que las agendas se llenan de temas accesorios y poco relevantes en lo que se refiere a su efectividad, como los que abundan todos los días, y se evitan aquellos que van a la vena, a la raíz de los problemas de las mayorías, de las clases medias, de creación de miles de nuevas empresas, de reales oportunidades de trabajo que son el mejor medio para lograr mejoramientos salariales, el gobierno responsable va diluyendo su influencia en los trabajadores y en los cesantes hasta llegar a la nada misma.

miércoles, agosto 29, 2007

Las propuestas de Edwards


Enrique Goldfarb

Con la promesa de que sus propuestas le cambiarían el pelo a este país, Sebastián Edwards emitió cuatro medidas que si cumplieron con el cometido de erizarme los pelos.
Cómo es posible que alguien, con la autoridad con que en este país pueblerino investimos a quien se desempeña en una muy buena universidad norteamericana, se quiera gastar US $ 10 mil millones en cosas que realmente no tienen nada que ver con la realidad que vive el país.
Como se sabe las medidas son: depositar US$ 1.000 en la cuenta de los chilenos en edad de trabajar para terminar con las indemnizaciones, mandar 8.000 chilenos a estudiar doctorados en el extranjero, un impuesto negativo al ingreso de $100 mil mensuales y un bono a los jubilados para comprar el resto de las empresas públicas.
Sinceramente creo que estas y otras medidas de este tipo, no le cambiarán ni un pelo a este país y las cosas seguirán, en lo fundamental, exactamente igual, pero nos habremos gastado una porrada de plata sin avanzar en los campos que se deben atacar.
En Chile hay suficiente gente que sabe evaluar proyectos –lo que pasa es que no se usan- y ellos deben ser puestos de cabeza para ver como logramos insertar en el país nuevas empresas y actividades que le den cabida a los millones de personas cuya supervivencia depende de eso. Esos recursos pueden financiar equipos, créditos de largo plazo, capacitación –muy lejos de los doctorados de Edwards- sacar la mochila de deudas de la gente, e investigar seriamente como podemos hacer todo eso en forma compatible con la apertura al comercio internacional . En lo específico, dedicar recursos en forma masiva para terminar con el monopolio del crédito que hace que solo algunas empresas como el gran retail pueda prosperar y no el pequeño y mediano comercio. Como hacemos para que las empresas chilena les compren más a las empresas chilenas y no se dediquen 100% a traer todo de afuera.
Este es el Chile real, y la supervivencia de soluciones exóticas como las de Edwards dependen que la gente se resigne a sufrir su triste destino sin ánimo ni derecho a pataleo. Hoy 29 de agosto, veremos en las calles una demostración que esta tolerancia hacia soluciones de pizarrón, aplaudidas por un grupito muy pequeño de personas en espléndidas salas de conferencia, puede estar llegando a su fin. Tal como en las empresas, es el bottom line o utilidades la que demuestra los éxitos de la gestión, aquí, de una vez por todas, tiene que demostrarse con el aplauso-y no con el repudio de la gente- que las políticas son exitosas.
A riesgo de perecer, el modelo tiene que mostrar resultados, y para ello debe partir mirando donde le aprieta el zapato a la gente. En la TV se anunció que el paro de hoy era contra el modelo neoliberal. ¿No sugiere esto que hay urgencias que atender prioritariamente?

sábado, agosto 18, 2007

EE.UU.: un Banco Central dúctil


Enrique Goldfarb

1.- Los hechos.

La semana pasada fue una verdadera novela de suspenso, en donde vimos caer fuerte a las bolsas del mundo, lideradas por Nueva York.
La razón, el desconocimiento de hasta qué punto la moratoria en los pagos de los deudores hipotecarios podía contaminar todo el sistema financiero, conduciendo finalmente a una hipotética recesión que no tardaría en propagarse al resto del mundo.
El primer efecto de esta moratoria fue haber hecho caer los fondos de cobertura que habían adquirido las hipotecas y eran acreedores de los pagos de los deudores. Como el fondo refleja en sus activos la recepción de los flujos de pago de las hipotecas securitizadas, el no pago hizo caer el patrimonio de los fondos comprometidos, de manera que cada uno de sus aportantes sufrió pérdidas que han llevado a un profundo desaliento para encontrar nuevos inversionistas que puedan sostener la actividad de la construcción residencial.
Las vastas y generosas inyecciones de liquidez provistas por los bancos centrales apuntan justamente a sustituir a los inversionistas individuales que financiaban en último término la adquisición de hipotecas y que hoy están en franca retirada. Si bien la caída del 6% en la construcción de viviendas del último mes, y que completa un 22% en doce meses, puede ser incluso más pronunciada en el futuro, los fondos provistos por los bancos centrales ayudan a financiar las construcciones reemplazando a los inversionistas, y las cadenas de pago de las constructoras pueden honrar sus compromisos con otras instituciones que contaban con estos pagos en forma oportuna. Y es así, siguiendo estrictamente el hilo del sector afectado, donde podemos apreciar la utilidad de esta asistencia, verdadero rescate de los fondos de cobertura o de cualquier institución orientada a apoyar la construcción de viviendas.
Sin embargo, el efecto es todavía más profundo. Pues lo que se pensaba hasta ahora, es que al separar las hipotecas de los deudores riesgosos hacia fondos donde inversionistas propensos a tomar riesgos los financiarían finalmente, uno podía separar los activos riesgosos de los que no lo son. Pero eso adquirió tal magnitud y profundidad de que muchos de estos activos riesgosos llegaron a fondos con inversionistas que no estaban debidamente advertidos. Porque si no, no se explica porqué la sorpresa de haber perdido parte o toda la inversión si finalmente no les pagaban las deudas, una situación perfectamente previsible en una inversión de riesgo.
Y aquí entramos en un segundo punto más delicado. La actividad de los deudores riesgosos se basaba en pedir préstamos para comprar o construir casas que estimaban podían venderse a un precio mucho mayor. Por ejemplo, endeudarse en US $ 100.000.- para comprar casas que podían venderse al menos en el préstamo incurrido más los intereses , pero idealmente a un precio más alto , funcionaba perfectamente en la medida que los precios de las casas se mantuvieran o subieran de precio. Pero si estos bajaban de precio, la deuda superaría la hipoteca y el deudor hubiera tenido que pagar la diferencia, lo que no estuvo dispuesto a hacer en ningún caso. Luego las deudas a los fondos eran de un monto mucho mayor que la garantía que respaldaba esas deudas y de ahí las pérdidas asumidas por los inversionistas.

2.-¿ Cómo se pinchó la burbuja?

Ahora cabe preguntarse porqué dejaron de subir los precios de las casas. Este es el resultado acumulativo de un proceso sistemático de aumento de las tasas de interés en que la Fed estuvo empeñada desde el año 2004, y cuyos efectos terminan acumulándose quizá años después de iniciado el proceso. Piénsese que las tasas de la Fed están sin variación desde julio del 2006 y sin embargo es ahora que se produce el grueso del reventón de la burbuja inmobiliaria. Para que haya una burbuja, las compras de casas tienen que superar el ritmo de construcción de nuevas casas, pero el sólo aumento de la tasa, que refuerza posibles expectativas de aumentos de tasas futuras hace que el valor presente de la casa construida sea menor. Finalmente, el mercado recoge este cálculo actuarial y va señalando cada vez con mayor fuerza que el precio de sustentación de la vivienda es ilusorio, de manera que los nuevos especuladores que entran al mercado solo están dispuestos a pagar precios cada vez más bajos por las casas, cortando de raíz el circuito y dejando a los especuladores previos con una pérdida patrimonial.
Entonces, lo que el mercado está pidiendo pero que la Fed se niega a conceder, una rebaja sustantiva de la tasa de los Fed funds, es considerada por el organismo monetario como una validación, que pudiera transformarse en eterna, de los cálculos demasiado expansivos de los compradores de casas y una validación de que los activos de riesgo, que operan en un mercado especialmente diseñado para asumirlos, finalmente no tiene riesgos.
Hasta acá el argumento parece impecable, ya que aparentemente está destinado a “que quienes arriesgaron demasiado y a sabiendas, pierdan los suyo”.
El problema reside en la percepción de que el riesgo, hasta ahora bastante limitado y que como tal atraía mucho a los inversionistas, estaba subvaluado, y que esto podría extenderse hasta sectores diferentes del hipotecario, afectando de raíz el proceso de inversión del país. Es decir, casi cualquier actividad podría verse sin fondos por el efecto del aumento de la percepción del riesgo. Esto es lo que quieren decir las autoridades norteamericanas cuando expresan que la baja de tasas se haría solo en caso que se percibiera que las “variables fundamentales de la economía han estado afectadas” y no solo un sector que consideran culpable. Como una menor tasa de interés es compensatoria del mayor riesgo, podríamos decir que las fuerzas de la normalización se pondrían en movimiento con una reversión de las tasas de la Fed. De hecho, las tasa de descuento, con la que los bancos se prestan unos a otros ya fueron rebajadas en 0,5 puntos, de 6.25% a 5,75%. Pero la clave está en la tasa de los Fed funds, a las que la propia Fed presta a los bancos.

3.- Cuando la liquidez no basta.

Claramente el bajón de la bolsa afectó no solo a todos los sectores sino a todos los países, y los simples mortales nos inclinamos a pensar que el momento en que la economía entera se está afectando, ya ha llegado y es momento que la Fed haga lo que debe: que baje unas tasas de interés que ante el peligro de una recesión, se ve enormemente alta.
El presidente de la FED, Ben Bernanke es un estudioso de la Gran Depresión de EE.UU. del 29, y está consciente de la importancia de la oportuna intervención de los bancos centrales en estos procesos recesivos Sin embargo, en ese entonces, las tasas de interés estaban por el piso y la única respuesta posible era solo la inyección de liquidez. Ahora que la tasa está por las nubes, podríamos decir que la liquidez no basta y hace falta bajar el costo del dinero. Y harto.
Lo que nos hace estar optimistas, es que los precios de las acciones no están caros, medidos por una relación precio utilidad muy cómoda respecto a la tasa de interés. Esta RPU del orden de 15 contrasta con aquella de 45 que tuvieron las acciones S&P en los años 2000 y que llegó a 45. Y algo similar sucede con el precio de las acciones chilenas.
Lo natural sería que el reventón de la burbuja inmobiliaria estuviera acompañada en EE.UU. por una suave y sostenida alza de la bolsa para no deprimir el consumo. Y dado que los precios de las acciones no están en absoluto caros, al menos desde el punto de vista de precios presuntamente irracionales de los activos, la rebaja de tasas es una alternativa perfectamente viable y aconsejable para EE.UU. y el mundo. ¿Y la inflación? Deja de ser un problema cuando lo que amenaza es una recesión

sábado, agosto 11, 2007

Para enfrentar el neocomunismo


Enrique Goldfarb

Debemos ser realistas y aceptar que el comunismo ha renacido, con nuevas formas, pero igualmente tangibles. Con la misma bandera ¡Proletarios del mundo, uníos!, guía y lidera a los trabajadores de empresas en procura de reivindicaciones económicas, en un medio que no se diferencia de aquellos prevalecientes cuando el viejo comunismo surgió y perduró por ochenta años.
Antes, sin molestas etapas intermedias, se trataba de presionar al gran capital que utilizaba como empleados y obreros a todo el resto, en situaciones precarias, y donde no se podía distinguir si las empresas no daban para más o si los empresarios no querían dar más. Es un capítulo que no nos gusta a muchos pero donde hay que reconocer que si tu alternativa es o ser uno de los pocos que tendrán todas las ventajas o ser uno de los que trabajan a sueldos miserables, la gran mayoría cerrará filas por estos últimos para, teóricamente, elevar su nivel de vida.
Si esta opción no se convirtió en regla generalizada y el comunismo, en lugar de triunfar en todo el orbe, debió replegarse y rendirse a formas de organización más libres y donde el capitalismo tenía su justo lugar, fue gracias a la clase media, donde cada miembro es por una parte un capitalista y por el otro, un proletario, pues debe trabajar mucho para sobrevivir y prosperar.
Si leemos un poco de historia, descubriremos que el comunismo fue una opción muy atractiva en toda la Europa de pre y post segunda guerra mundial. Los libros de economía de esa época -y no me refiero a la propaganda comunista- no descartaban para nada que el sistema económico comunista fuera una opción real. Y si no llegó a más fue porque entre medio surgió una clase media pujante, significativa y vital en todo el mundo desarrollado, que ofrecía los medios de movilidad social que son claves para no caer en el extremismo. Esta clase media es el medio para que quien nace en la pobreza pueda escalar peldaños y no quedar en el medio obrero. En EE.UU. esta opción es gigantesca (lo que no significa que sea fácil), ya que mucha gente pobre puede llegar a ser parte de las clases más adineradas.
El problema de la concentración en Chile, es que ésta ha producido la jibarización de la clase media, relegándola cada vez más a niveles de ingreso francamente proletarios. Entonces el comunismo, lo llamo neocomunismo, toma nuevamente fuerza, la misma que tuvo antaño. Con toda seguridad con formas distintas , modernas, más bien de carácter sindical, pero así también nació el comunismo antiguo y llegó a regentar países.
Y la fórmula para salir la da la historia. Permitir el resurgimiento de la clase media. Inducir y propulsar su resurgimiento. El método de monseñor Goic es de larga data pero inútil. Los creyentes se confesarán mil veces pero no les darán a sus trabajadores el sueldo ético.
Lo que hará posible el sueldo ético son dos medios: el coercitivo, la presión y fuerza de los trabajadores organizados, en medio del neocomunismo.
O destrabar la concentración económica, reinsertando la clase media, sacándoles la mochila de deudas a través de la reprogramación de las deudas y organizando un mercado del crédito abierto a impulsar a los pequeños y medianos empresarios. La reprogramación no apunta a empresas que ya pueden estar fallecidas, sino al emprendedor, a la persona que está personalmente afectada e impedida de hacer nada, para que pueda empezar de nuevo. Usemos programas de apoyo e información para quienes pueden tener la experiencia y formación para guiar a estos emprendedores en una economía moderna.
Podemos nutrirnos hasta la saciedad con la experiencia al respecto del mundo desarrollado donde la pyme es una realidad .
La reprogramación de deudas vasta, masiva y profunda, y no las que andan dando vuelta, está al alcance del país. Falta la voluntad política y el empuje a favor de ella de los mismos grandes empresarios, que solo pueden salir beneficiados, ya que no solo ganarán paz social sino que poder de compra para sus propios productos.
La alternativa es simple: O neocomunismo o clase media.

lunes, agosto 06, 2007

Forado al modelo


Enrique Goldfarb

“Le hemos producido un enorme forado al modelo”, manifestó el exitoso dirigente de los subcontratistas de Codelco, al saltarse todas las formalidades de la ley laboral, incluida la hasta ahora sagrada negociación intraempresa, y conseguir beneficios de todo tipo.
Comienza entonces a pavimentarse el comunismo postsoviético, que espera definir la forma que adoptará, y la causa habrá sido la aplicación de una política innecesariamente sorda y ciega en lo social, que no quiso razonar en forma lógica e independiente.
La dirección de esta política económica recayó en personas que décadas atrás renegaban de todo modernismo e idea de mercado, anclados en el Chile obsoleto de la década de los sesenta. Como desconocían mucho de la esencia del modelo, tomaron lo que creían esencial, cruzarse de brazos y no hacer absolutamente nada que interrumpiera el curso del mercado, es decir de quienes disponían del capital o del acceso al crédito.
Funcionó relativamente bien en tanto el curso en que dejó la economía el gobierno militar se mantuvo. Sin embargo, cuando la forma como se encaró la crisis asiática liquidó a toda la pequeña y mediana empresa del país, pensaron que lo que había que hacer era lo mismo, o sea nada, y dejar que el mercado, o sea las decisiones de la gente con el capital o el acceso al crédito, mandaran y definieran las estructuras económicas y sociales.
Vengo advirtiendo desde hace una década que esto es suicida, porque en el mejor de los casos ha congelado los ingresos de las mayorías por diez años, y cuando ahora parece que el producto, empleo y remuneraciones están despegando, lo están haciendo sobre la base artificial de créditos a las personas que no podrán ser pagados. Por ese lado, entonces estamos acumulando una crisis que tarde o temprano manifestará sus evidentes contradicciones.
Pero en tanto ello transita a un callejón sin salida, los trabajadores comenzarán a presionar donde vean que hay importantes ganancias acumuladas. Qué más evidente que el cobre estatal. Ahora se dice que irán tras la minería privada. Y así sucesivamente. Este es el inicio del neocomunismo, despertado y alentado por la indiferencia social que dejó postergada a toda la clase media y a quienes trabajan con ellos.
Con lo que consigan, ayudarán a quienes no logran obtener aspiraciones, remuneraciones o empleo en otros sitios. Y será como una ciudad sitiada en la medida que esta gente organizada presione más y más hacia los cada vez menos que controlan todos los mercados. Se rumoreaba desde hace tiempo que los socialistas propiciaban la concentración económica porque así les resultaba más fácil proceder a la anhelada distribución, y cada vez tiene más sentido ese punto de vista.
Quienes no queremos perder el mercado y la economía privada, quienes no queremos más Estado pero si muchos más empresarios, debemos comenzar a buscar líderes que vean más allá de las fórmulas financieras en el manejo de la política del país y tomen las medidas que logren descomprimir esta verdadera olla de presión a que nos han conducido aparentes puristas del modelo que lo único que revelan es ceguera y desconocimiento de la economía que debe gobernar el país.

sábado, julio 14, 2007

¿Qué producimos en Chile?


Enrique Goldfarb

Se publicaron varias cartas en la prensa sobre el crecimiento en Irlanda. Este país que hace algunos años atrás era igual o más pobre que Chile y que ranqueaba último en Europa, se ha convertido en uno de los países más prósperos del continente, con un ingreso per cápita de US $ 40.000.- y una población de alrededor de 4 millones de personas.
La estrategia de Irlanda se basó en la atracción de grandes multinacionales con bajas tasas tributarias para que se radicaran en el país y exportaran al resto de la Unión Europea, beneficiándose con el empleo a su gente a la que preparó con un excelente nivel de educación científica y tecnológica, compatible con la alta sofisticación de las industrias. Finlandia, por otra parte, ha basado en la tecnología de las comunicaciones (teléfonos celulares) su ventaja comparativa.
Sin embargo, en Chile, no vemos que con estos PIB relativamente aceptables que estamos teniendo, se esté tejiendo una producción competitiva a nivel mundial. Salvo la industria del salmón y de la celulosa, derivados en cierta forma de los recursos naturales o materias primas, no hay verdadero valor agregado distinto al del pasado.
Llama especialmente la atención el furor que está teniendo el retail y los servicios financieros. Pero ellos no harán de Chile una Irlanda o una Finlandia. Son prácticamente actos de comercio y no de industria. De transferencia más que de creación. Los supermercados son fácilmente copiables o posibles de ser implementados en cualquier país, en cambio los productos que uno debiera empezar a fabricar deben tener un valor único, que lo haga atractivo y por el que los países estén dispuestos a pagar un buen precio.
Se dirá que nosotros exportamos el retail, señal que no pueden ser atacados con capitales locales en otros países. Creo que lo que se busca es más bien, la exportación de la penetración del crédito, ya que las grandes inversiones requeridas solo serían justificables si se puede replicar en esos países las enormes ganancias del crédito, que son posibles de obtener en Chile por estas empresas, dado que la actividad en general tiene negado su acceso, quedando grandes disponibilidades para estas aventuras. En este sentido resulta sugerente que las tiendas en manos de locales no prosperan y es dudoso que sea porque no saben mover los productos. Carecen del crédito que hace posible las compras aunque su pago sea dudoso.
Y si se da que el crecimiento del crédito en esos países no es coherente con el crecimiento de los ingresos y empleos, como es el caso de nuestro país, puede generarse un enorme colapso financiero que dejaría tumbados a los sectores de punta que explican al menos la mitad de la actividad nacional de los últimos diez años. Y nuestra distancia para con el desarrollo y con Irlanda se agrandará más que nunca.

domingo, julio 08, 2007


La crisis que se viene

Enrique Goldfarb


¿Por qué no se notan los síntomas?

Hay muchos problemas sociales que están escondidos detrás de las cifras económicas aparentemente buenas para todos, y que pueden ser gravísimos, como los del Transantiago, pero nada pasa. Como si hubiera una capacidad infinita de la gente para resistir de todo, hasta llegar a la molestia física indecible. Por ello, hablar de crisis sociales puede ser inconducente y hablar de otras crisis también, ya que nuestra clase política, en su mayoría, no recoge en forma importante este tema, que por su gravedad debiera dar lugar a manifestaciones y cambios que no se ven.
En consecuencia, y frente a sorderas o cegueras sociales y políticas, hay que hablar de crisis económica, y esa si que se hará sentir y vivamente. Tan poderosas son que casi hicieron caer al gobierno militar en la década de los 80. Y sepultaron el modelo económico por algunos años, hasta que retomó impulso.

¿Dónde se originó la crisis?

La crisis económica que se viene en Chile, es producto del costo social y económico derivado de la forma como se encaró la crisis asiática en el año 1998, y que cerró las puertas del crédito, primero a las pequeñas y medianas empresas, y después a los pequeños y medianos empresarios que las manejan, los que quedaron atrapados en una marejada de deudas que no pudieron pagar.
Este proceso se vio en forma tangible hasta el año 2003, después de cuatro años de estancamiento crediticio y económico, lo que produjo estancamiento o decaimiento en los niveles de ingreso de las grandes mayorías. Sin embargo, la banca se aburrió de no prestar dinero y encontró otro sujeto crediticio: las personas.

Razones de una aparente normalidad

Rápidamente, las grandes tiendas y supermercados encontraron que la llave del negocio la tenían ellos, ya que podían acudir más rápidamente que cualquiera a concederle préstamos a la gente en el momento mismo de su compra. Y de hecho le robaron a los bancos gran parte del negocio, y prestaron con sus propios recursos, con los que podían obtener de sus proveedores a los que comenzaron apagar en forma diferida a 90 ó 120 días, y finalmente a los mismos bancos, los que prestaron a estas grandes tiendas para que ellos pudieran extender sus créditos a las personas. Sin contar a las AFP, las que tomaron bonos de deuda de estas empresas para que pudieran acometer con más espaldas el negocio financiero.
La gente, agradablemente sorprendida que se le dieran créditos para que pudieran hacer sus compras, se empezó a endeudar en una escala creciente y en un proceso vigoroso, de tal manera que desde hace tiempo, gran parte del crecimiento económico, que se lee a través de los IMACEC y del PIB se explica por la actividad financiera, que con la última medición elevó en más de dos puntos y hasta 15% su representación en las ponderaciones del Producto, y por las ventas de bienes de consumo.
Es así que cuando se anuncian los IMACEC, increíblemente altos en general en lo que va corrido del año, los componentes de actividad parciales como la industria , minería y energía, no logran explicar el aumento total, debiendo en consecuencia existir sectores más escondidos que son responsables del empuje y estos son los señalados más arriba: los préstamos y el consumo.

La viga maestra del crecimiento

En consecuencia, no son las nuevas empresas pujantes las que explican por qué nos hemos movido mejor en los últimos tres años y poco más. Son los bancos y la gran actividad comercial los que está tirando el carro del crecimiento, pero en forma inorgánica, ya que la velocidad de los préstamos es mucho mayor que la velocidad de crecimiento de los ingresos. Es decir la deuda crece a mayor velocidad que la capacidad de pago y estás se distancian cada vez más.
Hay varias señales de que el incumplimiento en los pagos de deuda del comercio está alcanzando niveles muy grandes, pero estos al parecer no asustan a estas tiendas que no quieren renunciar a su aparente gallina de los huevos de oro, y tapan deuda mala con nueva deuda, en un fenómeno que hará crisis violenta apenas los acreedores exijan que les paguen sus créditos o que la bolsa refleje la debilidad de donde están montados los ingresos de estas empresas. Creo que la capacidad para esconder esta realidad no es infinita y en un minuto dado se rompe.

Los efectos del quiebre

Y como sostenemos más arriba, el propio PIB está montado sobre esta escalada de ventas del consumo, y de los créditos asociados, de manera que el efecto en un menor crecimiento será notable, como asimismo en el desempleo y es posible que nos terminemos gastando los excedentes del cobre en programas asistenciales pagados por el Estado.
La mala noticia es que este escenario se explica incluso sin que haya crisis externa, es decir, de un aumento de tasas de interés importante de los EE.UU. los que se debaten entre los temores inflacionarios y temores recesivos. En este caso, la velocidad de la crisis sería enorme.

Un destino fatal

Si se actuara racionalmente, las propias autoridades económicas debieran empezar a dar las señales para cambiar la estructura del crecimiento: menos crédito de consumo, menos crédito a las personas y más a las empresas, para que las personas vayan solidificando su capacidad de pagar los compromisos. Y para ello tiene que terminar por normalizar la deuda de las víctimas del 98, que son los que debieran empezar a levantar las nuevas empresas.
Sin embargo, nada está más lejos de las intenciones gubernamentales y del sector privado. Todos esperan que las cosas se arreglen solas y creen que en forma espontánea crecerán el empleo, los sueldos y las empresas que lo hagan posible. Que todo lo que tiene hasta ahora está consolidado y lo que se espera para más adelante es ganar todavía mucho más. No se dan cuenta que ya entraron en los minutos de descuento para que las inconsistencias entre las deudas y la capacidad para pagarlos cobre su precio.

domingo, julio 01, 2007

Proletarización de las clases sociales en Chile




Enrique Goldfarb


Han salido los datos de la encuesta Casen, que cada tres años hace el gobierno con el objeto de medir la pobreza en el país y así poder focalizar en mejor forma el gasto social.
En primer lugar, necesitamos definir cual es la línea de la pobreza y en este punto les aconsejamos contener su asombro.

De acuerdo a la definición oficial, se es pobre en Chile cuando el ingreso mensual es inferior a $43.712.- y se es indigente cuando el ingreso mensual es inferior $21.856.- Y esto en las áreas urbanas, ya que en el campo los valores límite son incluso inferiores. El economista Felipe Larraín hizo algunos cálculos con una relativa mayor dignidad en los requerimientos y piadosamente subió los valores a $66.368.- y $30.176 respectivamente, amparándose en estudios del Departamento de Nutrición de la Universidad de Chile para determinar lo que requiere un individuo para que pueda sobrevivir. No deben de haber sido muy distintos los cálculos a nivel de campos de concentración para mantener o matar con un mínimo de gasto a los individuos.
En suma, los cálculos de Felipe Larraín elevan a los pobres de Chile desde el 13,7% al 26,7% y los indigentes, desde un 4,7% a 9,6%, es decir al doble. No sería difícil siguiendo esa línea llegar a una cifra de pobres cercana o superior a la mitad de la población y lo primero que tendría que hacer un nuevo gobierno es sincerar la cifra para poder actuar sobre bases más realistas y más creíbles. Nadie podría culparlo de lo que no se hizo hacia atrás. Y nuevamente este gobierno se perdió una gran oportunidad y su omisión solo sirve para “blindar” a la administración anterior, como ha sido su costumbre.

Por otra parte, se ha proclamado con gran bombo, que la relación de ingresos autónomos entre el decil más rico y el decil menos rico habría bajado entre 2003 y 2006 “como nunca se había visto antes,” desde un 34,6 a un 31,3, y varias otras medidas similares.
Y efectivamente, incluso considerando todas las limitaciones metodológicas que tiene esta encuesta, y de falta de información anexa, que son varias, si se observa el crecimiento de los valores en pesos, promedio anual, reales, de ingresos entre los dos años, uno se da cuenta que efectivamente, el decil más rico subió tan solo un 1,3% anual, el que le antecede tan solo un 2,4% anual y el promedio simple del resto-excluyendo el más bajo-de un 4,2%. Estos cálculos los he hecho comparando los ingresos promedio - en pesos de noviembre de 2006- de cada decil, según la encuesta de 2003 y 2006 En buenas cuentas, los “más ricos” habrían subido mucho menos - en porcentajes lindantes con el estancamiento- que el resto.
Sin embargo, el decil más rico abarca ingresos que van desde los cuatrocientos mil pesos hasta los $32 millones mensuales. Entonces es posible que el promedio del decil más rico crezca poco pero los sub tramos más altos mucho más, y aquellos de más bajos ingresos dentro del grupo aparentemente más privilegiado, podrían incluso decrecer para permitir que el promedio estadístico suba. El decil que le antecede habla solo de su cuasi estancamiento.
Con esto quiero decir que lo que el gobierno ha hecho es confirmar el deterioro indecible de la clase media que ya presentíamos, ya que los números muestran que son los que más han cedido terreno. Y también que se ha avanzado mucho en la proletarización de las clases sociales, lo que en vez de ser aplaudido debe ser rápida y urgentemente corregido, subiendo y no deteriorando a la clase media, ya que ahí están los emprendedores que pueden subir mucho más el nivel de las clases más bajas .




















domingo, mayo 27, 2007

Reacciones frente a la regla fiscal



Enrique Goldfarb

Me llamó la tención la posición extrema de ciertos políticos y economistas en contra de la rebaja de la regla fiscal. Por definición, esto representa lanzar a la economía US $ 750 millones adicionales de gasto fiscal, concentrado mayormente esta vez en Educación.
Rodeado de entradas gigantescas de recursos, que a fin de año y contando solamente los años 2006 y 2007, significarán alrededor de US $ 25 mil millones de superávit, este gasto es apenas un pequeño chorrito de lo que el país es dueño y puede hacer con estas platas. Y por el momento, tampoco significa olvidarse de guardar algunos recursos, ya que por cada dólar gastado habrá otro dólar ahorrado, correspondiente al 0,5% del PIB que se mantiene.
Restar de la economía recursos efectivos habidos por el Estado chileno de esa magnitud en depósitos, lo que significa literalmente enterrarlos y sustraerlos de todo uso práctico para invertir y acelerar el desarrollo, implica, para todo analista sereno y no comprometido con facciones internas, la política fiscal más contractiva que alguna vez se haya conocido en Chile, por supuesto en tiempos donde no hay crisis, y quizá más considerando incluso los tiempos de crisis. Significa que no hay apuesta alguna por el desarrollo.
Por ejemplo, se dice que uno de los usos posibles de los fondos externos es para enfrentar gastos previsionales eventuales que se presentarían en algunos años más. Pero no se considera que la aplicación de estas platas a inversiones de alto retorno puede dejar al país con dos beneficios en lugar de uno: por una parte, un mayor desarrollo que repercutirá en un PIB más alto y recaudaciones más altas derivadas de este mayor PIB. Con el primero se benefician centenares de miles de personas adicionales y con el segundo el propio Fisco, que puede disponer de las mayores recaudaciones para cubrir los fondos para esta contingencia, si es que se justifica absolutamente
Lo cierto es que aterra a los negocios que se vaya a mover una sola hoja que pueda subir los costos o bajar el tipo de cambio. Es decir, como su concurso se basa en las actuales escaseces que inciden en bajos salarios y un dólar quizá aguantable, la solución es enterrar las platas que han llegado. Renunciar a la prosperidad de millones de chilenos, para mantener lo que ya se tiene y de aquí nace la posición irreductible de patalear cada vez que se pretenda usar el tesoro acumulado con el cobre. De ahí la débil defensa de motejar como “populistas” a quienes piensan en contrario.
Es una visión estática y la pregunta obvia es ¿cuánto va a durar esa posición ciega que se niega a ver que la salvación de centenares de miles de personas está asociada al buen uso de los recursos tan celosamente guardados? Si se leen las declaraciones de economistas bien ortodoxos, hay varios que aceptan la rebaja de la regla y apuntan sin asco a su definitiva desaparición. Ha habido otros, ortodoxos y al mismo tiempo inteligentes, que ya han sugerido el uso de estos fondos para apurar el desarrollo del país. La mente es algo vivo que se niega a dejar de pensar y salvo que vivamos en un régimen nazi- a lo que afortunadamente todavía no llegamos- la coerción que significa esta postura anti-gastos de las platas que sí tenemos debiera tener sus días contados.
Entonces la sugerencia para esto intereses que se sienten amenazados con las platas fiscales es que hagan un análisis dinámico de cómo pueden prosperar también en un clima más benigno con las mayorías. Con las espaldas que ya tienen , no cabe duda que tendrán ventajas de sobra respecto del resto y podrán vivir en una sociedad con mayor paz social que la que hoy tenemos.

domingo, mayo 20, 2007

Reflexiones en torno a mi libro “No todo está perdido”




Reflexiones en torno a mi libro “No todo está perdido” al día del lanzamiento, el 17 de mayo.

Se podrá pensar que lo que trata es un problema menor. Solo las pymes. Sin embargo, no es así por dos razones. La pyme es solo un término a través del cual se expresa la reinserción de toda una clase social, la clase media, desplazada violentamente por errores técnico económicos que acá denuncio y a los que propongo correcciones. Es nada más ni nada menos que una verdadera revolución social –revolución constructiva y dentro de un esquema de mercado pero que mantiene el carácter impactante de la expresión-porque todo lo demás que se discute me parece inferior en importancia, como si uno u otro partido político debiera estar en el poder..
En segundo lugar hablamos de un cambio dentro de los límites más habituales de la Teoría Económica y no si nos movemos dentro o fuera del modelo. Pero sí se trata de otro enfoque totalmente distinto al que ha imperado hasta ahora producto de los mismos errores. Hasta 1998 primó en el país un conveniente estímulo a la demanda, que es el normal y propio de un país que no está en crisis, el poder de compra de la población, que se tradujo en innegables ventajas sociales y económicas para todos. A partir de 1998 primó un criterio de escasez artificial, producto de los mismos errores técnicos ya aludidos, que hace que algunos actores pasen a tener un peso demasiado importante y más allá que el que les corresponde tener, y que es el que en definitiva explica la concentración económica, anormal en una economía sana. Y esa escasez que no debió durar más de un año ha durado ocho, el equivalente de dos mandatos presidenciales, y es hora de recuperar el aliciente de la demanda que es el que devolverá los equilibrios societarios que demandamos para Chile.
Los anuncios a favor de la pyme hechos hoy por el gobierno, un tema que causó una profunda pero muy positiva grieta en el hasta ahora apático escenario político, son una prueba concreta más de que el problema de las pequeñas y medianas empresas ha entrado por fin en la preocupación gubernamental, algo a lo que creo haber contribuido. Y espero que este libro sea un contundente aporte en este mismo sentido. Sin embargo, creo que estas medidas serán una gota de agua en el océano porque ni se menciona la reprogramación a largo plazo de toda la deuda bancaria pyme y sin ella las medidas anunciadas solo sirven a un puñado de sobrevivientes que no hace mella en el resultado final. Y por ello no están ajenas a caer en el mismo foso que los centenares de miles que no fueron considerados esta vez.
Para entrar en materia, diré que la clase media chilena y la forma característica como se crecía y como se vivía en este país ha cambiado radicalmente. Desde este punto de vista, del interés de las mayorías, para mal. Y este proceso puede hacerse permanente, instituyéndose una economía con una concentración tan brutal –que es la que definitivamente aplasta a los sectores medios- de la que nunca más habrá espacio para levantar cabeza.
En este cuadro, se pierde la movilidad social. Lo mejor que podrán aspirar nuestros jóvenes es a vender hamburguesas en un Mac Donald o a ser jefes de sección en una multitienda, hasta que su edad llame a la necesidad de llenar el cupo con gente más joven y más barata. La frustración de los jóvenes profesionales y la esperanza de movilidad social, propios de una sociedad más feliz, serán olvidados para siempre.
No es casualidad que los países desarrollados como EE.UU., Italia, España y Alemania, tengan un sector pyme de importancia tan grande como la gran empresa. Eso les da crecimiento, movilidad, oportunidad de crear empresas, mayor equilibrio social. Y aquí en Chile la pyme,y con ella, la clase media, se hunde velozmente amenazando desaparecer. No hay país desarrollado sin pymes y así Chile avanza en sentido contrario a su desarrollo.
¿Pero uno se pregunta, como podemos detener esto? Si bien la postura política es importante, no es suficiente. La política sin un programa de cambios económicos se queda en la retórica y en las buenas intenciones. Eso es lo que sucedió con el gobierno de Lagos donde su retórica para lograr los cambios en equidad iba en el sentido totalmente inverso con una política económica ultraconcentradora y regresiva hasta la exasperación.
Tiene que haber un arma económica que produzca el cambio. Un arma poderosa, eficiente y profunda, y es en eso en lo que consiste, creo yo, mi aporte en esta pasada. Contrasta conque las autoridades todavía no logran entender el problema y menos se animan a hincar el diente donde deben: la reestructuración del crédito, que comienza con la reprogramación de toda la deuda bancaria, y repito bancaria, para dar vuelta el escenario productivo y social, lo que muestro y demuestro claramente en mi libro.
El problema es tan grave como desalentador. Cuando producto de cualquier circunstancia, como la que hubo en Chile, la economía empieza a andar mal y concentrar los mercados y la propiedad, inmediatamente se forma una cultura de defensa acérrima de los intereses creados, los que por supuesto, se multiplican a la velocidad del rayo.
Se monta una verdadera máquina propagandística, que yo no puedo seguir llamando modelo económico o políticas públicas, sino llamarla una intención mañosa de perpetuar las desigualdades de acceso, que evaporan la movilidad e impiden una e distribución más equitativa del ingreso.
Se concluye por parte de esta maquinaria propagandística que los problemas del país son de “oferta”, que no se debe tocar para nada el poder de compra de la gente y solo deben reducirse los costos-sueldos de por medio-para hacer la economía más “competitiva”.
Si se evita que la gente gaste más cuando puede hacerlo, y cuando ese gasto es la única solución para que las clases medias y las pymes puedan volver a tener su espacio, el no hacerlo es condenarlas a su desaparición para siempre. En resumen, en tanto no se reconozca que el problema de Chile es de demanda agregada, las cosas no mejorarán.
Levemente distinto a lo que quiere decir Allamand, lo que se requiere para que las cosas mejoren, no es un desalojo de la clase política gobernante, sino el desalojo de estas ideologías nefastas para quienes quieren ver recuperado el equilibrio social en Chile.
Se da la paradoja que lo que hay que hacer es simple y se tienen los medios, pero se debe desplazar un verdadero oscurantismo, lo que solamente es posible por el lado político. La nueva fuerza política gobernante debe devolverle al Estado la función de un respaldo decidido de la clase media emergente pero debe tener la suficiente claridad para que la pyme una vez fortalecida y superada de sus debilidades crónicas se desarrolle en base a mecanismos de mercado, de manera de producir decenas de miles de nuevos emprendedores y no de funcionarios estatales .

miércoles, abril 11, 2007

Gobierno en crisis: lecciones para un futuro gobierno


Enrique Goldfarb

Se desprende de las declaraciones públicas del ministro del ramo, que el Transantiago estuvo mal diseñado, no contempló los recorridos necesarios, no reparó que áreas críticas no quedaban cubiertas, descuidó los elementos necesarios para asegurar la frecuencia de buses requerida, no informó adecuadamente a los usuarios y no sabe cuanto costará arreglar el pastel. Este es el técnico que deberá hacer que el proyecto funcione.
El anterior responsable se postula como una carta firme en las próximas elecciones municipales para ocupar la alcaldía de Santiago.
Para “retomar la Agenda” el gobierno lanzó un misil educacional con una bomba nuclear en su ojiva: el fin del lucro en los colegios subvencionados. Encargó a la ministra Yasna Provoste que esta propuesta "encantara" a los chilenos, quien demostró ser campeona en hablar la mayor cantidad de minutos sin decir absolutamente nada.
Las lecciones para un futuro gobierno son dos. La primera es que no solo se deben considerar los cambios más radicales y urgentes, como el crecimiento del país y el acceso de las mayorías a los beneficios del mercado.
También deben contemplar especialistas de excelencia para optimizar las funciones vitales de la sociedad, como es el transporte de sus ciudadanos y la Educación. Y no menos importante, se requiere cierta astucia legislativa, picardía si se quiere, y no mandar iniciativas al Congreso que pueden contener muchos aspectos buenos, como parece ser el caso del actual proyecto, acompañado de una bomba que explotará antes de empezar a conversar siquiera sobre su aceptación.

domingo, abril 01, 2007

Perfeccionamientos del modelo


Enrique Goldfarb

No cabe duda que la política económica requiere correcciones de fondo, ya que no solo hay problemas de distribución del ingreso sino también de una notoria falta de vitalidad en el crecimiento económico general.
La economía se ha estado conduciendo en todo el gobierno anterior y en lo que va corrido de este con piloto automático, acompañado de mucha diatriba populista. Una Reforma Laboral en sus comienzos que si no es causa del desempleo feroz existente, lo ha acompañado religiosamente en todo este tiempo, para ser reforzado con una segunda iniciativa apuntando esta vez a la subcontratación.
Sin embargo el piloto automático, que no es malo cuando parte de una buena base, se está aplicando sobre la exclusión de las pequeñas y medianas empresas del circuito financiero y la economía, producto de los malos antecedentes financieros acumulados en el aumento brutal de tasas de interés de 1998. Y lo que desde la perspectiva estrictamente financiera, puede parecer una evaluación óptima de la asignación de sus recursos, desde el punto de vista macroeconómico resta una parte importante del motor financiero, que es insostenible tanto económica como social y políticamente. Porque implica los destinos de millones y millones de personas.
Esto quedó demostrado fehacientemente en los cinco años siguientes a 1998 con una clarísima recesión que parecía eterna, y donde nadie reparó que al excluir a las pymes del acceso al crédito, se estaba condenando a muerte la demanda interna del país. Y sin demanda no hay PIB. A partir del año 2004 se hizo posible un enorme surgimiento del crédito, esta vez orientado a las personas, que aparentemente solucionó el problema de base del crecimiento económico.
Sin embargo esto es solo un autoengaño ya que al problema de las pequeñas unidades productivas se agregó el problema de las personas con pequeño poder adquisitivo, cuyos ingresos no han subido prácticamente nada en una década. ¿Cómo podrán entonces pagarlos con una economía que solo puede decrecer? Esto demuestra que nunca hubo una solución de fondo al problema generado en 1998.
Toda la ciudadanía mira y exige expectante que el país retome el crecimiento económico y las instituciones acreedoras esperan legítimamente no solo que sus préstamos sean pagados sino seguir otorgando préstamos en el corto y largo plazo.
Pero esto no se solucionará jamás si no se soluciona el problema de fondo que es un problema de demanda, y para ello requiere el concurso del sistema bancario. Ninguna de las recomendaciones que circulan, que evitan cuidadosamente mencionar siquiera la palabra demanda, son solución porque con lo válidas que pueden ser en el largo plazo, no atacan el problema agudo que causó el colapso en el que estamos.
Las medidas propuestas al senador Zaldívar para corregir el modelo apuntan justamente a devolver a la economía chilena el vigor que venía demostrando hace una década atrás antes que nuestras propias decisiones la derrumbaran, y que de seguir la harán irreversible.
Si se mira bien el contenido, todo en el respeta y consagra los fundamentos de una economía social de mercado, como la que el país ha construido con esfuerzo y sabiduría en gran parte de estos treinta años. La libertad económica, la posibilidad que la gran empresa, con su altísima eficiencia y olfato comercial siga siendo puntera en abrir nuevos caminos y aprovechar las oportunidades para ofrecérselas a la ciudadanía entera y al mercado. Sin embargo la gran empresa orientada al mercado interno está hoy en riesgo, por cuanto su principal mercado, el consumo, que en el largo plazo solo es posible con un saludable crecimiento de los ingresos reales está a punto de colapsar. Y quienes les pueden devolver los ingresos a ese mercado son justamente las pequeñas y mediana empresas a las que se las debe apoyar para que recuperen un justo sitio en la economía, más capacitadas, mejor orientadas y con real acceso al crédito sin el cual nada es posible. No podemos olvidar que la competencia es la base del modelo que tantas satisfacciones dio al país, y que las pequeñas y medianas empresas requieren volver a tener un sitio en ese proceso. Sin los ingresos que ella provee a quienes acoge, tampoco puede sobrevivir la gran empresa.
Y sin una reprogramación de la deuda, con significativos incentivos financieros ofrecidos a la banca para que accedan voluntariamente a ofrecerla, es imposible que vuelvan a tener el financiamiento que necesitan, y sin ello, la falta de demanda agregada de este país no se solucionará jamás. Y terminará por arrastrar en su destino a la gran empresa de mercado interno.
Digámoslo con todas sus letras. La pequeña y mediana empresa no es el problema sino la solución.

domingo, marzo 25, 2007

Populismos chilenos


Enrique Goldfarb

La prensa dominical – La Tercera de hoy 25 de marzo-nos trae las denuncias de dos personajes acusando a dos políticos, de “populistas”. Jaime Ravinet trata a Adolfo Zaldívar de populista, comparándolo con Chávez y demostrando en esa insólita comparación su pobreza moral e intelectual. Por su parte el periodista Ascanio Cavallo, haciéndose eco de los corazones más felices del Chile actual, dice que Longueira se encamina al “enamoramiento” con el populismo.
Sin embargo, Adolfo Zaldívar y Longueira son los únicos casos de políticos con la sagacidad, capacidad, el carisma y la fuerza de voluntad para aquilatar la necesidad de ciertos y determinados cambios críticos y urgentes para la supervivencia de un Chile con libertades tanto económicas como políticas.
Probablemente Ud. me alegará que ambos han atacado la concentración económica e invocado la necesidad de mejorar los destinos de las clases medias y populares, lo que no tiene nada que ver con que estén protegiendo las libertades económicas, las que se relacionan más bien con darles más facilidades e incentivos a las clases empresariales.
En efecto, un aspecto a considerar es ese que Ud. me estaría señalando, pero resulta que en Chile viven 16 millones y medio de habitantes que tienen derecho a vivir y prosperar, pero que en los últimos ocho años la han visto especialmente negras, en todo el sentido de la palabra, con la excepción, claro está, de una selecta casta de personas que representan una infinitésima parte de los chilenos. Y aunque Ud. no atienda elementos éticos o morales en tales situaciones, podrá entender que esa mayoría tiene derecho a voto y en ese ejercicio y en una situación desbocada, no elegirán a los zaldívares ni a los longueiras sino a los chávez que con seguridad volverán a aparecer en la escena política, cual ave fénix. En el fondo somos distintos a los argentinos en el fútbol pero nos parecemos en que a todos nos gusta comer. Y hasta allá llegarán no más los espacios de las libertades económicas y políticas.
Por otro lado, el modelo que nos gobierna ni siquiera es capaz de producir crecimiento económico y menos una mejor distribución de los ingresos. De la manera como está operando simplemente no sirve, es como chatarra. Y querer perpetuarlo así como está, será como sostener a un cadáver, que se pone más pesado e insostenible en la medida que pasa el tiempo.
Por su parte Ravinet no es un político sino a lo más un gerente. Es como un elemento robotizado que sirve para hacer las cosas para las que está diseñado pero no es un político y menos un filósofo. Y robotizado como está, como también lo están los grandes beneficiados con el actual estado de cosas y todos aquellos a quienes tienen secuestrados, ni más ni menos que toda la clase política, cree que la única manera de respetar las libertades económicas es haciendo ganar más todavía, a los pocos que han ganado con el estancamiento económico y la pauperización de las clases medias y populares.
En esta ceguera, los que usan el término “populista” olvidan que el populismo es prometer cosas de las que son incapaces o gastar lo que no se tiene. Y en este mundo irreal, lleno de tabúes y fetiches, en que se ha convertido nuestro mundo político y la propia discusión económica, se ha elevado a la categoría de virtud enterrar en bancos extranjeros los enormes beneficios que nos ha deparado el cobre. O sea es populista quien quiere invertir con una mayor tasa de retorno los cuantiosos recursos que sí tenemos, para salir del subdesarrollo en que sí estamos . Más grave es que no han reparado en las alternativas de política económica que son posibles dentro del marco de una economía moderna y que respete las libertades y la propiedad privada.
En su extremismo y falta de independencia intelectual, han llegado a confundir el respeto a la propiedad privada, el respeto a los activos y patrimonio de todos los ciudadanos, con la obligación de perpetuar las erróneas políticas económicas que han conducido a que unos pocos hayan acumulado- producto de esos errores- fortunas que un medio más competitivo y más proclive a un alto crecimiento económico, no les hubiera hecho posible.

viernes, marzo 16, 2007

Plan Chile Invierte


Enrique Goldfarb

El ministro de Hacienda nos acaba de entregar un plan, que de acuerdo a los anuncios previos, tenía la intención de recuperar el crecimiento económico a niveles del 7% o más, y reinsertar a las pymes en el circuito financiero.
En cartas y columnas podrán leer un comentario mío más específico sobre el mencionado plan para quienes no la hayan leído en Estrategia del día de hoy.
Para los siguientes comentarios, daré por hecho que UDS se han informado de su contenido, de manera que me referiré a el en tres aspectos: Lo que no es, el grado de apoyo que ha recibido y el peligro que representa.
En primer lugar, el plan es….. nada. No es un plan de reactivación, ni una agenda coherente para reimpulsar el crecimiento, no describe los medios ni la forma de reinsertar a las pymes. Es un recuento coloquial de las cosas en que está el ministro, de las cosas que le interesan a la CPC y un par de medidas poco ingeniosas, como la depreciación y los créditos a las pymes. Que se trata de las cosas que le interesan a la CPC ha sido deslizado por El Mercurio, seguramente por comentario de orgullosos miembros del organismo gremial, autores de la “movida”.
Sin querer, me han dado la razón a comentarios anteriores míos, en donde he aventurado que la política económica de gobierno más parece la agenda de los propios empresarios, y aquí entramos en lo peligroso que es esto. Los empresarios pueden ser muy buenos empresarios, pero eso no los califica para ser buenos estadistas. Por ejemplo, para una empresa sería ideal operar con cero impuestos, pero eso es imposible en un país organizado. Si uno es un banco, sería bueno que te dejaran prestar ojala con las tasas de interés más altas posibles, pero eso lleva al país a la ruina. Ahora, y por un problema de pudor, sería bueno que tal transmutación fuera algo más disimulada, lo que no se ha practicado a juzgar por el bombo mediático en que se han involucrado algunos medios de prensa y los mismos empresarios y el ministro. Se trata de un blindaje sin mérito alguno, como que la verdadera política buscada por estos empresarios fuera el no hacer nada, que es justamente lo que se lee en los variados planes y anuncios del ministro.
Y a ellos se han unido el coro de “los economistas” alabando los anuncios a fardo cerrado, en donde queda en claro que la influencia y persuasión empresarial no se remite a la autoridad sino que abarca a los profesionales que debieran estar alertando-y no aplaudiendo-la inacción.
Pero esta situación tiene un claro costo. Si el objetivo es –y solo es-agradar al empresariado, se descuidan las labores de gobierno, incurriendo en desastres como el Transantiago, donde la gente ya no solo está demorando el triple y hacinándose, sino que literalmente muriéndose, el nombramiento en ChileDeportes, los chascarros con Perú y Venezuela, para nombrar los más recientes, que dejan en claro que no hay una buena autoridad. Y en términos económicos, continuar el despeñadero del bajo crecimiento económico, la mala distribución del ingreso, como un blanco inmóvil y sin reflejos, que espera ser impactado de lleno con el reventón del sobreendeudamiento

viernes, marzo 09, 2007

Emisarios de los poderosos

Enrique Goldfarb


La Presidenta, después de dar un plazo de 48 horas para que el Transantiago empiece a funcionar perfectamente (ese deadline vence mañana a las 2400 así que péguese al televisor para ver como cambió radicalmente la cosa), ha procedido con igual premura a instruir al ministro de Hacienda para que saque un nuevo cuerpo de medidas para elevar el crecimiento del país por lo menos a un 7%.
Este, ni corto ni perezoso, se apresta a anunciarlas el próximo martes.
¿Ve usted? Por suerte, las vacaciones recargaron a más no decir las pilas de nuestra primera mandataria y todo era cosa de ponerse firme.
Abro El Mercurio hoy mismo y me encuentro con las recetas de algunos de un grupo de economistas que dieron sus recetas hace un tiempo atrás. Me encuentro con la increíble fórmula de uno, que repite que el problema de la economía de Chile es de “oferta”, cuando es evidente que la oferta de las grandes empresas está funcionando perfectamente y que lo que falta es incrementar la demanda. En tanto otro exige que “de una vez por todas” se proceda a rebajas tributaria, o sea, que la gente que en este momento está ganando más dinero, y que los vemos invertir sus “excedentes de liquidez” en una bolsa que avanza a pasos agigantados, paguen menos impuestos. En el recetario de este líder de los economistas se encuentra por supuesto la necesidad, no ya de rebajar algo más, sino de “eliminar” el impuesto de timbres y estampillas.
Personalmente me cansé de refutar cosas absurdas o que a lo más no son la urgencia del momento, y me referiré una vez más a quienes pagan a estos economistas para que digan cosas que creen van en su beneficio.
Este país está reventado y la solución no pasa porque Ud., que ya gana mucho, gane mucho más. Esta situación ya no se esconde como en 2004-2005 con cifras altas de crecimiento pero de una pésima distribución del ingreso. Ya se evidencia con unos IMACEC miserables, que en un país bien puesto, ya hubiera exigido la renuncia de las autoridades económicas. Aquí, a lo mejor Ud mismo contribuye a ello, los empresarios proceden a blindar a esa autoridad.
Evidentemente, las autoridades son débiles y se puede pedir cualquier lesera, especialmente si logras conseguir un verdadero cartel de economistas y de parlamentarios que lanzan falsas soluciones “por si pasan” y de repente te encuentras ganando todavía mucho más, aunque las cosas sigan peor. Ese tipo de salidas lo único que hacen es reventar todavía más a las mayorías y si no se les entrega a ellas medidas drásticas de reinserción económica, es cosa, ya de poco tiempo más , para que este país reviente por los cuatro costados.
De manera que si Ud. es de aquellos de las más grandes fortunas y que salen, o están en lista de espera de Forbes, considerando que ya está ganando suficiente, dé indicaciones a sus emisarios para que corrijan el diagnóstico y empiecen a pensar en las mayorías, recolocar a los pequeños y medianos empresarios, limpios de manchas crediticias, capacitarlos, asistirlos con créditos y darles una proyección para asegurar un país que crezca y que además crezca en paz.
Le adelanto que si Ud. no lo hace, verá tambalear las grandes empresas orientadas al mercado interno, los bancos y las empresas de retail, ya que al contrario de lo que le dice el presidente del Banco Central, el camino del endeudamiento de las personas está agotado porque las deudas son muchas y los ingresos y empleos pocos. Y eso no se soluciona con que a Ud le rebajen los impuestos.
Pero tampoco si se los suben , aunque ya hay concertacionistas que están levantando el alza de impuestos como su propia agenda para el despeñadero. Si Ud quiere que le rebajen impuestos, habrá otros que se los querrán subir. Con seguridad Velasco lo escuchará a Ud pero con ello lo expondrá a que su salida sea todavía más rápida que la que se está fabricando el mismo.


jueves, enero 18, 2007

Más Longueira y menos fiscales


Enrique Goldfarb

En medio del affaire Chiledeportes , echo de menos la participación activa de algún personaje que pueda ver “el gran número” , como dicen los americanos.
No cabe duda que los que están contra las cuerdas son los políticos de la Concertación, y la única persona que aparentemente se salvaría , sería la Presidenta, donde encuestas recientes dan cuenta que ha subido algunos puntos en popularidad. Pero concordaremos que esto no les sirve para nada.
Seguramente algunos políticos de oposición están haciendo maximizaciones ultra marginales y calculando los espacios que esto les abre a ellos en las futuras elecciones. Sin embargo, las fuerzas que gobiernan los movimientos sociales no se mueven, a la postre, por convencionalismos. La Revolución Francesa, por ejemplo, irrumpió en medio de una monarquía bien establecida, y la 2ª Guerra Mundial, aconteció un par de años después de haber sido firmada la Paz de Munich.
El anhelo de la oposición podría ser, hipotéticamente, que toda la Concertación quede declarada – administrativamente- fuera de juego, de manera que los únicos elegibles fueran ellos y disponerse a gobernar con un programa desconocido, pero que intuimos sería en esencia muy similar al de quienes desplazaron, el programa que he llamado “Chile Corporativo” y que está lejos de satisfacer las necesidades de las grandes mayorías.
Al revés , la derecha debe liderar el sobreseimiento de la actual situación y su reemplazo por algún sistema sustentable en el tiempo. Tal como para que haya cielo, debe haber infierno , y para ser campeón de boxeo debe haber al menos otro aspirante a la corona, la política requiere rivales a quienes vencer , y estos rivales tiene que ser representativos de mayorías , deben ser significativos . Y el único político de derecha -que se me viene a la memoria- que ha demostrado tener este planteamiento, diría más bien tener estos valores, es Pablo Longueira. El fue quien impuso dar tiempo adicional cuando la DC quedó fuera de plazo para inscribir sus candidatos en una elección pasada , y quien lideró al acuerdo que superó el affaire MOP-Gate. Se necesita más Longueira y se necesitan menos fiscales.
Como todo organismo, la política necesita recursos para funcionar, y si no se le da explícitamente, esta recurre a estas maniobras. Y la única forma que puede conseguir los recursos que necesita y cumplir adecuada y rectamente su rol, es a través de amplios fondos públicos asignados expresamente en el presupuesto. Si no es así, las peticiones irán a privados, frente a las cuales estos se muestran cada vez cada vez más reacios, y cuando acceden , es que detrás hay una “hachita que afilar”.
Lo que significaría que cuando la política está tranquila, el tráfico de influencias abunda por doquier.


martes, enero 09, 2007

Sublevación por el tag




Enrique Goldfarb

Lo que muestra la sublevación de los usuarios por el tag en las autopistas concesionadas es la realidad socio económica del país.
Chile no es Suiza y de hecho está cada vez peor que Suiza. A lo mejor en ese idílico país, construyen carreteras que hacen ver como un “logro” del gobierno, y cuando llega el momento de los pagos adicionales , gustosamente hacen los respectivos desembolsos.
En Chile, donde los ingresos de las mayorías no están creciendo , los usuarios , miles de pymes de transporte entre ellos, no ven las facilidades de desplazamiento sino el hecho que ahora tienen que pagar más, con sus ingresos o estancados o disminuyendo.
Algo similar sucederá con el enorme endeudamiento de las personas.
Qué distinto sería todo con un mayor crecimiento económico y mejor distribución de los frutos del mismo. La movilidad social trae paz social. Y acá existe una enorme deuda, de mucho años, que las autoridades deben reconocer para reencausar este país por la senda de progreso que tuvimos hace ya casi una década.

jueves, enero 04, 2007

CEP y sentir de los ciudadanos


Enrique Goldfarb

Se acaba de dar a conocer el resultado de una encuesta del CEP donde la Presidenta remonta 6 puntos , por lo que se considera que ha resultado inmune a los escándalos de corrupción .
Este tema de la corrupción es el perfecto volador de luces para distraer a los chilenos del problema que no hay gobierno que le pueda resolver sus problemas.
La política es un ítem que no tiene financiamiento, y para obtenerlo los operadores o quienes sean han debido echar mano a los fondos fiscales . Es la verdad.
En cambio , los financiamientos de la derecha vienen del sector privado, ya que si no , de dónde. Y los financiamientos de los parlamentarios y similares de la coalición gobernante –digamos los delanteros- también reciben la dádiva privada, de manera que los únicos que quedan huérfanos son los niveles más bajos de los partidos de gobierno . Es decir , la parte que aparece corrupta es quizá la más desligada de los intereses corporativos que hace espléndidos aportes.
De este modo creo que para que no suceda lo que pasa en Chile, el Estado debe financiar la política en forma fuerte , explícita , y en especial aquella política que puede introducir cambios a la marcha desastrosa de ahora . Y para ello necesita ser independiente de los apoyos privados.
Porque lo que es cierto, es que la economía de este país es un desastre y nada puede mejorarla. Mientras nos enfilamos a una segura colisión por el endeudamiento desaforado e incontrolado, sobreendeudamiento que es la conciliación entre expectativas frustradas de millones y millones de chilenos y la realidad , las “figuras” políticas del momento son Lagos, Insulza y Alvear.
El primero el causante de la ruina de la mayoría de los chilenos, el segundo alguien que no se sabe lo que sabe , si es que sabe algo, y la tercera una persona que es un duplicado de la Bachelet .
La conclusión es que faltan políticos que logren conectar la desesperación de las mayorías con una política económica virtuosa que de un salto en esta seguidilla de mediocridades .
En tanto, el gobierno ha nombrado “enterradores “ oficiales que asesorarán al ministro de Hacienda para sepultar – a perderse- los multimillonarios recursos del cobre.
Si no despiertan los políticos , deberá armarse un referente ciudadano fuerte para exigir las rectificaciones necesarias . Si no , podremos estar decenas de años enterrados en la mediocridad, soportando políticos inútiles que son los verdaderos culpables de la inacción