domingo, julio 01, 2007

Proletarización de las clases sociales en Chile




Enrique Goldfarb


Han salido los datos de la encuesta Casen, que cada tres años hace el gobierno con el objeto de medir la pobreza en el país y así poder focalizar en mejor forma el gasto social.
En primer lugar, necesitamos definir cual es la línea de la pobreza y en este punto les aconsejamos contener su asombro.

De acuerdo a la definición oficial, se es pobre en Chile cuando el ingreso mensual es inferior a $43.712.- y se es indigente cuando el ingreso mensual es inferior $21.856.- Y esto en las áreas urbanas, ya que en el campo los valores límite son incluso inferiores. El economista Felipe Larraín hizo algunos cálculos con una relativa mayor dignidad en los requerimientos y piadosamente subió los valores a $66.368.- y $30.176 respectivamente, amparándose en estudios del Departamento de Nutrición de la Universidad de Chile para determinar lo que requiere un individuo para que pueda sobrevivir. No deben de haber sido muy distintos los cálculos a nivel de campos de concentración para mantener o matar con un mínimo de gasto a los individuos.
En suma, los cálculos de Felipe Larraín elevan a los pobres de Chile desde el 13,7% al 26,7% y los indigentes, desde un 4,7% a 9,6%, es decir al doble. No sería difícil siguiendo esa línea llegar a una cifra de pobres cercana o superior a la mitad de la población y lo primero que tendría que hacer un nuevo gobierno es sincerar la cifra para poder actuar sobre bases más realistas y más creíbles. Nadie podría culparlo de lo que no se hizo hacia atrás. Y nuevamente este gobierno se perdió una gran oportunidad y su omisión solo sirve para “blindar” a la administración anterior, como ha sido su costumbre.

Por otra parte, se ha proclamado con gran bombo, que la relación de ingresos autónomos entre el decil más rico y el decil menos rico habría bajado entre 2003 y 2006 “como nunca se había visto antes,” desde un 34,6 a un 31,3, y varias otras medidas similares.
Y efectivamente, incluso considerando todas las limitaciones metodológicas que tiene esta encuesta, y de falta de información anexa, que son varias, si se observa el crecimiento de los valores en pesos, promedio anual, reales, de ingresos entre los dos años, uno se da cuenta que efectivamente, el decil más rico subió tan solo un 1,3% anual, el que le antecede tan solo un 2,4% anual y el promedio simple del resto-excluyendo el más bajo-de un 4,2%. Estos cálculos los he hecho comparando los ingresos promedio - en pesos de noviembre de 2006- de cada decil, según la encuesta de 2003 y 2006 En buenas cuentas, los “más ricos” habrían subido mucho menos - en porcentajes lindantes con el estancamiento- que el resto.
Sin embargo, el decil más rico abarca ingresos que van desde los cuatrocientos mil pesos hasta los $32 millones mensuales. Entonces es posible que el promedio del decil más rico crezca poco pero los sub tramos más altos mucho más, y aquellos de más bajos ingresos dentro del grupo aparentemente más privilegiado, podrían incluso decrecer para permitir que el promedio estadístico suba. El decil que le antecede habla solo de su cuasi estancamiento.
Con esto quiero decir que lo que el gobierno ha hecho es confirmar el deterioro indecible de la clase media que ya presentíamos, ya que los números muestran que son los que más han cedido terreno. Y también que se ha avanzado mucho en la proletarización de las clases sociales, lo que en vez de ser aplaudido debe ser rápida y urgentemente corregido, subiendo y no deteriorando a la clase media, ya que ahí están los emprendedores que pueden subir mucho más el nivel de las clases más bajas .